La primera tienda erótica no aparece hasta la II Guerra Mundial y se la debemos a la alemana Beate Uhse, una mujer que llegó, o más bien creó, este negocio como salida a una necesidad.

Beate Uhse, hija de un campesino y una doctora, siempre soñó con convertirse en piloto, logro que alcanzaría con tan solo 18 años, siendo la primera mujer en conseguirlo a esa edad tan temprana. Inicialmente trabajó como piloto comercial e, incluso, como piloto de doblaje para algunas películas. Debido a su trabajo conoció al que sería su marido, también piloto, y con el que contraería matrimonio al inicio del estallido de la II Guerra Mundial.

Durante la guerra, Beate aceptó una oferta de la Luftwaffe, la fuerza área de la República Federal Alemana, actividad que se truncó cuando Beate quedó viuda en 1945 y con un hijo a su cargo y que se sumó a la prohibición por parte de lo aliados, a principios de la posguerra, de pilotar a todos aquellos que hubiesen sido miembros de la Luftwaffe.

Una necesidad nacida de su educación

Ante la imposibilidad de continuar con su carrera, Beate comenzó a trabajar como vendedora de puerta en puerta, lo que le permitió conocer las diferentes historias de las mujeres a las que visitaba.

La mayoría de ellas eran viudas tras la guerra o mujeres que se tenían que enfrentar a la vuelta de sus maridos, los cuales en muchas ocasiones volvían con diferentes shocks después de haber luchado. Lo que más le llamó la atención fue el gran número de embarazos no deseados que se estaban produciendo, consecuencia de la falta de educación sexual, notoria en aquella época.

Beate estaba más formada en este tema ya que, desde joven, siguiendo sus propios deseos, recibió una buena educación, seguramente acentuada por el hecho de que su madre fuera una de las primeras cinco mujeres en ser doctoras en Alemania.

De este modo, decidió comenzar a repartir folletos a estas mujeres. En ellos hablaba de distintos métodos de higiene en el matrimonio y de anticoncepción. Recomendaba el método ogino para la prevención del embarazo, el cual aconseja evitar las relaciones sexuales en los días fértiles. Este folleto creció y acabó convirtiéndose en guías mucho más completas y catálogos donde se llegaron a ofrecer alrededor de unos 50 productos para la venta.

¡Bienvenido al blog de Tentaciones Eróticas!

Pionera en productos eróticos

Beate Uhse se convirtió en pionera en la venta de este tipo productos cuando comenzó con esta venta por catálogo, donde ya creó una firma con su nombre registrado y que contaba con seis empleados.

Abrió su primera tienda en 1962, la cual se centró, inicialmente, en artículos de higiene marital. Allí se podían encontrar también sus guías, así como preservativos y lencería, aunque con el pasó de los años, y debido a su crecimiento, la tienda avanzó en la venta de distintos productos eróticos hasta llegar a lo que hoy conocemos como un sex shop.

Pese al gran éxito que fue cosechando, Beate no lo tuvo fácil. Se cree que, durante unos 30 años, tuvo que hacer frente a más de dos mil procesos judiciales debido a la reticencia de la sociedad ante la sexualidad y la anticoncepción. Beate luchó siempre por el derecho a una sexualidad libre y en contra del estigma social que existía.