Una de las frases que más se han repetido a lo largo de la Historia del Sexo es: “El tamaño no importa“. Pero no para todo el mundo tiene el mismo sentido. Para algun@s es cierto, porque valoran otras cualidades del miembro viril. Para otr@s, es una forma políticamente correcta de consolar a quien cree que lo tiene pequeño. Y otr@s creen que es una mentira como una catedral. Pero entonces, ¿en qué quedamos?¿El tamaño importa sí o no? 

Antes de nada, ¿qué podemos considerar pequeño?

Algo que deberíamos hacer antes de seguir es aclarar qué tamaño considerar pequeño o grande. Y no hay mejor forma de hacerlo que consultar las estadísticas que hay sobre el tema. Se trata de un tema muy analizado, porque hay cientos de estudios a lo largo y ancho del mundo para decidir cuánto debe medir un pene para ser “normal”. Es decir, ni mucho ni poco, un término medio.

Nosotros vamos a fiarnos del sitio web World Penis Data. La elección no es al azar. Esta página ha tenido la buena idea de mostrar los diferentes resultados en función de la fuente. O sea, que nos dicen cuál es la media según el tamaño que los participantes en el estudio dicen tener y por otro lado, el tamaño obtenido mediante mediciones objetivas.

Los resultados fueron los siguientes: el tamaño medio mundial del pene (en erección) es de 13.3 cm cuando se mide objetivamente. Cuando son los hombres los que informan de su tamaño, la cifra sube a 14.7 cm. Bueno, no pasa nada por quererse un poco. Al fin y cabo, todos utilizamos filtros para salir más guapos en Instagram. Aún así, nos quedamos con la cifra objetiva.

Y ahora, vamos al tema

Vamos a acotar el terreno a cubrir. En cuanto al placer que proporciona el pene a su propio dueño, las dimensiones no importan. Mida los centímetros que mida, posee las mismas terminaciones nerviosas. Por lo que la preocupación es qué tamaño ha de tener para proporcionar placer a otros. Y más específico aún: ¿cuánto debe medir un pene para proporcionar el mayor placer durante la penetración?

Si hiciéramos caso a las películas porno, tendríamos que decir que si no llega a la rodilla, ni se molesten caballeros. Pero todos tenemos claro (o deberíamos) que lo que vemos en el cine X dista mucho de la realidad el 99% de las veces. Aunque ese será un tema en el que profundizaremos en otros posts, porque da para mucho. Lo cierto es que cuando el pene tiene un tamaño exagerado, no solo no produce placer sino que resulta doloroso. Por lo que, generalizando, podemos decir que el tamaño adecuado es el que permita penetrar sin causar dolor.

Pongámonos científicos

En el caso de que la pareja sea mujer, la vagina tiene un tamaño de unos 10 centímetros. En raras ocasiones superará los 12 cm. Aunque tiene tal elasticidad que puede aumentar su tamaño un 200%. O sea, que un pene de dimensiones medias es perfectamente capaz de realizar una penetración “total”, por llamarla de alguna manera.

Y es que resulta que la medida que más les importa a las mujeres no es la longitud, sino el grosor. ¿Por qué? Pues porque la zona que más terminaciones nerviosas tiene de los genitales femeninos es su tercio externo. Un pene que tiene un grosor mayor, estimula más la entrada de la vagina. Además, debemos tener en cuenta que menos de la mitad de las mujeres experimentan orgasmos vaginales. Quien sea capaz de provocar orgasmos femeninos clitorianos puede dejar de preocuparse del tamaño de su herramienta.

En el caso de que la pareja sea un hombre, el tamaño es aún más importante. Pero no en el sentido en el que podría pensarse. A diferencia de la vagina, el recto no tiene capacidad de lubricarse de forma natural. Por eso, si el pene es demasiado grande, los movimientos y el ángulo a la hora de penetrar deben estar más calculados para evitar que sea doloroso y llegar a provocar desgarros, ya que el recto no se “adapta” al pene como ocurre con la vagina.

Conclusión

Aunque no nos gusta generalizar cuando hablamos de sexo, creo que a la vista de todos los datos que hemos repasado, el tamaño del pene le importa más al dueño del mismo que a la pareja sexual, sea hombre o mujer. Es cierto que, influenciados por los tópicos de las películas porno, un pene grande es más impactante visualmente. Pero ya está.

De hecho, los diversos estudios sobre el tema han dejado claro que se valoran otros aspectos del pene. Por ejemplo, la capacidad para mantener una erección. Porque, ¿de qué sirven 22 centímetros cuando se sufre disfunción eréctil?¿O que solo pueda disfrutarse en su plenitud durante un par de minutos? También es muy valorado el hecho de que sea capaz de mantener la erección incluso después de la eyaculación. Y por último, uno de los criterios que convierten a un hombre en un amante de 10 es que su idea de sexo no se centre única y exclusivamente en la penetración. En este último no podemos estar más de acuerdo.