A veces la vida sexual en pareja cae en la monotonía, lo que puede conllevar cierta insatisfacción por parte de ambos. Por eso, una de las opciones más recomendadas para divertirse en pareja y romper con la rutina son los juegos de rol. ¿Os atrevéis?

Por dónde empezar

Lo principal antes de empezar es saber que no es lo mismo disfrazarse que interpretar un papel, que es en lo que consistiría el juego de rol. El disfraz busca un punto sexy y de morbo, mientras que el rol se centra en toda la atmósfera que genera y que busca aumentar el placer y el erotismo.

Una vez que sabéis que lo que queréis, lo primero es poneros a hablar sobre qué es lo que más os gustaría a los dos. No hay que olvidar que se trata de un juego en pareja, por lo que tiene que ser algo de lo que ambos disfrutéis. Es importante que las normas estén claras, sobre todo si el juego que buscáis es más intenso, y que también, una vez acabado lo habléis para saber qué os gustaría repetir o qué no os ha gustado. La comunicación es fundamental.

Siguiendo la línea anterior, tenéis que estar a gusto con el personaje que elijáis. Si no es así, el juego resultará incómodo para ambos y no conseguiréis el objetivo de relajaros y disfrutar. Cuando ya lo tengáis, pensad en cómo se comportaría, tened unas pautas propias que le darán un toque personal y ambientad el espacio, esto, además, os irá uniendo aún más y puede servir como un tipo de preliminar mental.

Y, por último, pero no menos importante, romped con los tabúes. El juego de rol nos permite no solo disfrutar de algo divertido en pareja, sino que también ser conscientes de nuestros deseos sexuales.

Algunas ideas

Si estáis un poco perdidos, aquí os proponemos algunas ideas que os pueden ayudar a dar rienda suelta imaginación.

Profesor/a y alumno/a, jefe/a y empleado/a: se trata de los dos juegos más habituales. En ellos se establece una relación de poder (profesor/a y jefe/a) frente al otro (alumno/a y empleado/a). Por supuesto, los roles se pueden intercambiar al gusto de cada pareja. Lo importante en estos ejemplos es, como decíamos antes, el poder y el, posible, sometimiento de uno al otro en un juego en el que se entiende que entre las partes hay un cierto vínculo establecido.

Doctores, policías: también interpretaciones donde el poder es importante. Podéis jugar a hacer un interrogatorio o que el doctor tenga que examinaros todo el cuerpo. ¡Cualquier idea es buena!

Desde fontaneros, femme fatale o demonios hasta romanos, reyes o criados, cualquier opción que os guste es válida.

El juego de rol os permitirá conoceros mejor, disfrutar, romper con la monotonía y pasarlo bien. Quién sabe, puede que empecéis en casa con pequeñas interpretaciones y acabéis jugando a ser dos desconocidos que se encuentran en un restaurante y que acaban juntos en el baño.

Poned en marchar vuestra imaginación y ¡animaos!