La idea generalizada (que no suele ser la más correcta) es que el porno es para hombres. Las mujeres son delicadas y prefieren el romanticismo al sexo. Porque como además, no se masturban, ¿para qué van a ver porno? Esa clásica idea no puede estar más equivocada. Las ganas de tener sexo no son exclusivas de los hombres. A las mujeres les gusta (y mucho) tener orgasmos. Solas o acompañadas. Y para conseguirlo, también ven porno. ¡Es hora de romper los tabúes!

 

“Sí, pero es porno románticón”

Otro topicazo. En esa dicotomía que se hace hombre-sexo/mujer-amor, en el caso de que se admita que a las mujeres también les gustan las películas X, no se piensa que sean las mismas que están hechas para hombres. Porque esa es la idea. Este tipo de pelis son para ellos. Las que les gustan a ellas tienen más historia y menos planos cortos de la acción.

Error. Cada año, el gigante de los vídeos pornográficos Pornhub publica las estadísticas de de sitio web. Según sus datos, el 27% de sus visitantes españoles son mujeres. ¿Y ven soft porn o porno suave? Pues va a ser que no. Las mujeres ven un 87% más de vídeos que los hombres en los que se practica sexo en grupo o gangbang en los que, la mayoría de las veces una sola mujer practica todo tipo de sexo con un grupo de hombres.

Además, visualizan un 83% más de vídeos de bondage que ellos y un 72% más de vídeos en los que las mujeres experimentan la doble penetración. No sabemos si habrá una historia de amor en el guión, pero lo cierto es que estas cifras distan mucho de la idea preconcebida del porno romántico y delicado que se les quiere asociar a ellas.

 

A las mujeres les gusta el porno lésbico

Pero si de esas estadísticas se puede extraer una conclusión es que a las mujeres les gustan los vídeos lésbicos. Esta categoría fue el pasado año la más vista por ellas. Pero eso puede tener una explicación, y es que en este tipo de vídeos, las protagonistas son mujeres. Y se centran en conseguir el orgasmo de la mujer, en complacerla.

Esa motivación por encontrar películas en las que la protagonista sea mujer, explica también que ellas vean un 249% más de vídeos de cunnilingus que ellos. Y es que, cuando nos danos gustito a nosotros mismos podemos ser todo lo egoístas que queramos. No tenemos que pensar en devolver el favor. Podemos centrarnos en recibir sexo oral y cuando hayamos llegado al orgasmo, se acabó. Y ahí te quedas.

 

Porno hecho por y para mujeres

Además de este “porno convencional”, cada vez más mujeres toman la iniciativa y crean películas X desde otra perspectiva. Una de las más conocidas es la directora sueca Erika Lust. En la conocida como ‘revolución pornográfica’, rueda películas que son la cara opuesta al porno clásico, dirigido por hombres que no acaban de comprender como funciona el deseo femenino. Las mujeres dejan ser un objeto sexual para disfrutar del sexo.

Por eso, sus películas tienen perspectiva femenina y su protagonista es el placer de ellas. La estética, la luz y la historias están cuidadas pero no por ello el sexo desaparece para ser sustituido solo por el erotismo más light. Muchas de sus historias, de hecho, son reales. O hay a quien le gustaría que fueran reales. En su página web XConfessions recogen las fantasías e historias de mujeres (y hombres) y las plasman en cortometrajes. Así, el consumidor elige lo que ve, el cine se adapta a él, y no al revés.

 

Resumiendo, ya va siendo hora de romper tabúes. A las mujeres les gusta el sexo. ¡Sorpresa! Y disfrutan de él del mismo modo que los hombres, solas o en compañía. Las hay que prefieren animarse con porno y las hay que prefieren estimularse con sus propias fantasías. Pero todas ellas tienen algo en común: viven el sexo con naturalidad. Y tú, ¿lo haces?