Ellas son de Venus y ellos de Marte. Ellas son sensibles y ellos fuertes. A ellas les duele la cabeza y ellos siempre quieren tener sexo. Tópicos como estos han formado parte de la imagen que tenemos de cada género, aunque no se correspondan con la realidad. Hoy vamos a derribar uno de ellos: los hombres pueden perder el deseo. Sí, como lo lees, no son máquinas sexuales insaciables. En el post de hoy vamos a explicarte cómo y por qué la libido masculina desaparece. Y, sobre todo, cómo recuperarla. 

¿Es común la falta de deseo en los hombres?

Si nos fiáramos del rol masculino, la falta de deseo sería una enfermedad rara que solo afecta al 0.001% de los hombres. El hecho de que la masculinidad se asocie a la potencia sexual refuerza esa creencia. Y que los hombres siempre están listos para la acción, ¿Verdad?

Nada más lejos de la realidad. Y sin embargo, esta concepción errónea ha hecho que un problema tan común se haya convertido en un tabú. Si sumamos esto al rechazo a la hora de hablar sobre temas de salud sexual de forma abierta, ha hecho que los hombres sientan vergüenza y no quieran admitir que han perdido el apetito sexual. Pero, ¿sabes qué? La falta de deseo afecta al 8% de las mujeres, mientras que el 14% de los hombres la experimentan en algún momento de sus vida.

¿Qué causa la falta de deseo en los hombres?

En primer lugar, debemos aclarar el concepto. Cuando hablamos de falta de deseo en el hombre no nos referimos a un momento puntual. Se trata de una falta de interés en el sexo, tanto solo como en pareja, continuada. No se tienen ganas para iniciar una relación sexual y, en el caso de que se intente, se experimenta una gran dificultad para excitarse.

Los hombres que lo sufren pronto sienten una gran presión social y una falta de autoestima. Esto no hace más que agravar el problema. Y es que uno de los motivos más comunes de la falta de deseo es el estrés. Este afecta a los niveles de testosterona, que influyen directamente en la falta de apetito sexual. La falta de tiempo, la carga de trabajo excesiva y las preocupaciones hacen que cualquier pierda las ganas.

También la monotonía y la poca frecuencia sexual afectan negativamente. Cuando el sexo se convierte en una rutina sin alicientes, el interés se pierde poco a poco. Deja de ser divertido y excitante para convertirse en una obligación. Además, cuanto menos sexo se practica, menos se desea. Por paradójico que pueda parecer.

Finalmente, ciertos medicamentos y drogas pueden disminuir el deseo sexual de los hombres  ya que sus componentes químicos pueden afectar a los niveles de testosterona. En muchos casos, producen disfunción eréctil y esto provoca que se eviten las relaciones sexuales.

Cómo mejorar la falta de deseo masculina

Existen diferentes maneras de abordar este problema. El primero de ellos es desmitificar la idea de que los hombres desean practicar sexo 24 horas al día. En este sentido, tener una visión realista libre de tabúes es clave. Leer sobre el tema, hablar sobre ello y no presionarse a uno mismo para cumplir con un ideal son hábitos muy beneficiosos.

También es conveniente consultar a un especialista para descartar que existan problemas orgánicos. Si la falta de testosterona es la causa, podríamos solucionarlo de manera sencilla equilibrándolos.

Por último, vuelve a entender la sexualidad como un momento divertido y liberador del estrés. Atrévete a probar cosas diferentes que apetezcan, permítete disfrutar de tus fantasías sexuales. Si tienes pareja, sé abierto y explícale como te sientes. Añade algún aliciente que convierta el sexo en algo nuevo. Pero, sobre todo, relájate. Eres un ser humano y no tienes que cumplir con expectativas irreales. ¡Disfruta!