Podemos haber oído hablar del sexo tántrico, alguien sabe de alguien que lo ha practicado y que le ha gustado mucho, pero no tenemos muy claro en qué consiste. En este post hablaremos de esta práctica sexual rodeada de mitos y que genera mucha curiosidad.

Se basa en el Tantra, una filosofía con más de 4.000 años de antigüedad proveniente de la antigua India y el Tibet. Originalmente era una práctica abierta a todos, sin importa la casta a la que pertenecieran, ya que parte del respeto incondicional a todos. El sexo tántrico es una parte de esta filosofía, en la que se practica el pensamiento de que a través de la energía sexual se puede conseguir la conexión con uno mismo. La meditación y el yoga, provenientes también de esta época y lugar, son disciplinas muy cercanas al Tantra.

Sexo sin tabúes

El sexo tántrico está enfocado a la energía sexual de la persona para alcanzar el éxtasis. No hay distinción entre quienes lo disfrutan y hace consciente tanto nuestras virtudes como nuestros defectos, para poner en la práctica los cinco sentidos y alcanzar así el placer.

Para este tipo de sexo, la finalidad no está en la eyaculación o en el orgasmo, sino que pone el énfasis en potenciar los sentidos a través de miradas, caricias y besos. Es importante no tener prisa, dejar que todo fluya a su ritmo, conocernos tanto a nosotros mismos como a nuestra pareja.

Las claves del sexo tántrico se encuentran en vivir el momento presente, en aceptarse uno mismo y a los demás, en los movimientos armónicos y fluidos, es decir, en construir una danza con tu pareja y, sobre todo, en expresar lo que sientes y piensas. La relación sexual tántrica es un acto de comunicación íntimo que se puede expresar a través de la palabra, las caricias o los gemidos.

Pautas y posturas del sexo tántrico

la importancia de la respiración. Hay que controlarla y sincronizarla con la de tu pareja para poder disfrutar de la misma energía. También la confianza que tengamos para llegar juntos al equilibrio; cerrar los ojos y dejarse llevar.

Los preliminares son muy importantes. Hay que alejarse de la idea que tenemos de ellos en el sexo tradicional y trabajarlos como si de una danza se tratara. El fin no está en la eyaculación. Al contrario, uno de los puntos del sexo tántrico es que el hombre la aguante. Así, aunque tenga orgasmos, la relación sexual dura más. Esto permite que la pareja disfrute de los suyos propios.

Comúnmente concebimos la cama como uno de los mejores sitios para practicar sexo. Sin embargo, es en el suelo donde las posturas del sexo tántrico van a permitirnos disfrutar más. Algunas de estas posturas son:

  • Vaidhurit: La pareja permanece sentada y se abraza el cuello mientras realizan el coito.
  • Padm: El hombre se sienta con las piernas cruzadas y la mujer sobre su regazo, mientras él coloca sus manos sobre los hombros de ella.
  • Upapad: Ambos sentados, ella levanta ligeramente una pierna, sosteniéndola con la mano.
  • Vinardit: Él levanta a ella por sus piernas y las pasa por encima de sus brazos, moviéndola de izquierda a derecha.

Os invitamos a que pongáis en práctica estas posturas y os aventuréis con vuestras parejas a una nueva manera de entender el sexo.