Generalizar nunca ha sido bueno, sobre todo cuando hablamos sobre cuestiones sexuales. Y es que cada mujer prefiere un tipo de estimulación concreto. O una mezcla de varios. Pero en cuanto a orgasmos, la ciencia ha llegado a la conclusión de que las mujeres pueden experimentar nada menos que ¡siete tipos de orgasmos diferentes!

Llegó la hora de ampliar nuestros horizontes. Dejemos atrás la idea de que la única manera de alcanzar orgasmos femeninos es estimulando el clítoris o mediante la penetración. Descubre los diferentes clímax y cómo llegar a ellos. Intenta conseguirlo tú misma o pídeselo a tu pareja. Y lo más importante, ¡pásatelo bien!

Orgasmos femeninos de clítoris

Uno de los más conocidos. Aunque pueda parecer una parte muy pequeña de la anatomía femenina, el clítoris posee más de 8000 terminaciones nerviosas. Por eso no es de extrañar que baste con acariciarlo para estimularlo.

Lo mejor para alcanzar este tipo de orgasmos es experimentar. Prueba tú misma para saber lo que te gusta y muéstrale a tu pareja cómo hacerlo. Utiliza vibradores como nuestro modelo con diferentes cabezales o nuestro potente masajeador para maximizar las sensaciones.

Orgasmos femeninos vaginales

Otro gran conocido es el que se alcanza mediante la penetración. Más concretamente, cuando la penetración estimula el punto G. La creencia extendida es que es fácil alcanzarlo, sin embargo solo el 30% de las mujeres lo consiguen.

Para tener este tipo de orgasmos, es imprescindible que la mujer encuentre la posición que le proporcione mayor placer. Muchas lo logran cuando están sobre su pareja porque pueden controlar el ritmo y la profundidad. Pero existen muchas más. También es más sencillo lograrlo cuando se utilizan los dedos o juguetes sexuales que estimulen el punto G.

Orgasmos femeninos del punto A

Existen más puntos que el G. Puede que no lo sepas pero en un área profunda de la vagina se encuentra una zona capaz de provocar orgasmos más prolongados e intensos, además de aumentar la lubricación y la excitación. ¡Y tú sin conocerlo!

Este punto erógeno está situado cerca del cuello del útero (a unos 7.5 cm de este), por lo que para alcanzarlo son necesarias penetraciones profundas. Experimenta tú misma con nuestro dildo realista, que tiene las dimensiones adecuadas. Y cuando estés con tu pareja prueba posturas que te permitan alcanzar ese punto como la vaquera invertida o el perrito.

Orgasmos femeninos cervicales

Más profundo aún que el punto A se encuentra el fórnix posterior. Si no sabes donde está no te preocupes porque es una de las zonas de placer más escondidas del cuerpo femenino. Se encuentra en el cérvix o cuello del útero por lo que también se necesita una penetración lo suficientemente profunda para llegar hasta él.

Cuando hayas conseguido una profundidad suficiente como para alcanzarlo, a diferencia de lo que ocurre con otras zonas erógenas, debes estimularlo ejerciendo una presión constante en él.

Orgasmos femeninos anales

Sí, los orgasmos femeninos anales existen y no son una leyenda urbana. Como el mayor punto de placer del hombre se encuentra en la zona anal, se tiende a pensar que es exclusivamente masculina. Sin embargo, las mujeres también llegan al clímax así.

Para experimentarlo, prueba con penetraciones con las que te sientas cómoda. Utilizar lubricantes e ir probando con juguetes anales te ayudará a ir preparando la zona para estimularla hasta llegar al orgasmo.

Orgasmos femeninos de pezón

Por sorprendente que parezca, muchas mujeres pueden llegar al orgasmo cuando se estimulan sus pezones. La razón por la que algunas lo experimenten y otras es que el nivel de sensibilidad varía de una mujer a otra.

La clave aquí son las caricias y la estimulación continua centrando toda la atención en esta zona. Además de la lengua pueden utilizarse accesorios como plumas o tejidos de seda para potenciar las sensaciones.

Orgasmos femeninos del punto U

Por último, el punto U es capaz de provocar su propio orgasmo. ¿Tampoco habías oído hablar de él? Se trata de una zona situada debajo del clítoris y encima de la apertura vaginal que contiene tejido eréctil sensible.

Puede estimularse mediante un suave masaje con los dedos realizando movimientos circulares, sola o en compañía. Y cuando estés acompañada, pídele a tu pareja que lo haga con la lengua. Como siempre, lo más importante de todo a la hora de alcanzar cualquier tipo de orgasmo es probar y divertirse. ¿Te animas a probarlos todos?