Es muy posible que la trilogía del éxito literario ’50 sombras de Grey’ no sean conocidas como los mejores libros de la Historia. Pero lo que es indudable es que ha revolucionado la vida sexual de millones de parejas al poner de moda una práctica que, sin embargo, no es nueva: el bondage.

¿Qué es el bondage?

El bondage es una práctica sexual en la que se utilizan ataduras como cuerdas, cintas, corbatas, esposas… para inmovilizar total o parcialmente a nuestra pareja, pero sin llegar a causar dolor. Porque aquí radica la mayor diferencia entre el sadomasoquismo y el bondage: en éste último el dolor no se utiliza como fuente de placer. Aquí, el elemento placentero es la dominación que experimenta quien ata y la entrega absoluta de quien es atado. Para disfrutar de esta práctica, se requiere que exista consenso y confianza mutua, aunque eso debería aplicarse a todas las relaciones sexuales, sean cuales sean.

Y es que las reglas del bondage son muy sencillas. Lo primero, es imprescindible tener confianza con tu pareja elegida, ya sean quien ate o quien sea atado. Por lo que no es muy aconsejable practicarlo con alguien que no conoces. Antes de llevarla a cabo, es necesario ponerse de acuerdo y hablar sin tapujos ni vergüenza, sobre lo que se desea y lo que no. Los límites deben estar claramente establecidos entre los dos.

Y para evitar que cualquiera de los participantes, en especial el que estará atado, se sienta incómodo se necesita establecer una palabra de seguridad que, una vez dicha, comunique a nuestra pareja que no queremos seguir. Puede ser un color, un fruta, una frase… la que vosotros elijáis. Y también debemos elegir previamente el rol que vamos a tomar. Para hacerlo más interesante, podemos variar nuestro personaje si deseamos practicarlo más de una vez para experimentar sensaciones nuevas. Por último, lo importante es disfrutar y no acceder a participar en una práctica sexual que nos incomoda o no nos produce placer sólo por hacer feliz a nuestra pareja.

Todo lo que necesitas para iniciarte en el bondage

 ¿Qué se necesita para practicar bondage?

Aunque es cierto que el bondage puedes practicarlo en casa utilizando elementos caseros como un pañuelo para atar a nuestra pareja, en Tentaciones Eróticas te ofrecemos unos cuantos complementos especialmente diseñados para disfrutar al máximo con esta práctica sexual.

Como el principal objetivo es atar, deberéis contar con algo que os permita inmovilizar al otro. En nuestra tienda contamos con cinta para juegos bondage en varios colores de 20 metros de longitud y que no se adhiere a la piel, por lo que puede usarse todas las veces que queráis. También te ofrecemos cuerda japonesa de cinco metros que incluye un pequeño libro sobre esta práctica sexual o podéis optar por ir a lo sencillo y utilizar unas esposas, ya sea en su versión más clásica o acolchadas con diferentes colores o estampados para hacerlas más cómodas. Hay muchísimas posibilidades, así que adaptadlas a vuestros gustos.

Es habitual el uso de mordazas que impidan que la persona atada pueda hablar y sólo emita sonidos con la boca. Si queréis incluir este tipo de elementos, en Tentaciones Eróticas podréis elegir entre diferentes estilos. Desde la típica mordaza con una bola de goma que incluye agujeros de respiración para mayor comodidad del sumiso, hasta una mordaza que incluye una apertura que impide que la boca se cierre. Visitad nuestra sección especializada y encontrad la vuestra.

Por último, también pueden utilizarse antifaces o pañuelos para tapar la visión de quien lo lleva. Así se consigue anular los sentidos para poder centraros en los estímulos sexuales más físicos, sin distracciones. Nosotros te proponemos una delicada cinta de seda o, si os atrevéis, una máscara rosa con lazada elástica para que se adapte sin hacer daño.

Y como queremos ponéroslo fácil, en Tentaciones Eróticas os aconsejamos que os hagáis con uno de nuestros kits para bondage, ya sea uno sencillo de dos piezas o el más completo que incluye esposas de neopreno para pies y manos, correas de sujeción y antifaz suave.